Archivo por meses: Marzo 2015

Reseña de “El amor siempre llama dos veces”

Querida Mencía, he visto que mañana sábado presentas tu novela en Petín, y la verdad es que este me parece un buen momento para escribir una pequeña reseña de tu novela, El Amor Siempre Llama Dos Veces, y para comentar algunos de los aspectos que más me han llamado la atención al leerla.
En mi opinión, la novela merece la pena por varias razones, y una de las primeras es que nos encontramos ante una novela romántica que realmente se centra en los protagonistas, Manuel y Uxía, y donde las tramas secundarias contribuyen realmente a su desarrollo individual y como pareja, y no al revés. Además de esto, creo que otro de los puntos fuertes de la novela son las circunstancias personales de los personajes, ambos sobrepasando esa edad “límite” de los 40 que no se corresponde necesariamente con la edad prototípica de las heroínas y héroes del género con los que nos encontramos a menudo. Esta perspectiva introduce una serie de cuestiones, como el desarrollo de la sexualidad durante la madurez o las relaciones intergeneracionales en una misma familia, que serían prácticamente invisibles de otro modo.
Las ventajas de incluir protagonistas como Uxía y Manuel son muchas. La novela se convierte en un espacio en el que representar una parte de la historia política y social española, y debatir sobre asuntos que afectan a la sociedad contemporánea en general, y a las mujeres en particular. Por ejemplo, los cambios que se han producido en la unidad familiar tradicional tienen un gran peso lo largo de toda la novela, así como la conciliación de la vida profesional y laboral, más difícil en el caso de las madres como Uxía. También está la cuestión de la identidad y sobre lo difícil que puede ser empezar de cero cuando uno tiene responsabilidades para con los demás, pero también el deseo (y la necesidad) de vivir una vida propia que sea satisfactoria. Estos son sólo algunos ejemplos, y cualquiera que decida sumergirse en la novela se encontrará con que hay muchos otros temas escondidos entre sus páginas.
Desde un punto de vista más formal, los flashbacks que a menudo suspenden la narración principal son de gran ayuda en el desarrollo de la historia entre Manuel y Uxía. De esta forma, el lector es testigo de la primera (y fallida) relación entre ellos, a la vez que presencia la segunda oportunidad en la que se embarcan y a la que hace referencia el título. Sin embargo, estas interrupciones no afectan al ritmo de la novela. Al buen ritmo también contribuyen el tipo de lenguaje utilizado, muy cuidado, así como la prevalencia del diálogo sobre largos párrafos descriptivos.
En definitiva, El Amor Siempre Llama Dos Veces es una novela que se puede disfrutar a varios niveles, cumpliendo con la función de entretenimiento y escapismo que a veces se asocia con la literatura romántica, a la par que nos invita a reflexionar sobre el mundo que nos rodea.
Mucha suerte mañana en la presentación, y espero que todo salga bien.

8 de Marzo, día internacional de la mujer

 

imagesQué pena que haya que celebrar un día para la mujer. Algunos aún inciden más en el asunto denominándolo “El día de la mujer trabajadora” Esto no sé muy bien como tomármelo, no sé si quiere decir que es el día de las mujeres que trabajan fuera de su casa, es decir de aquellas que tienen un trabajo de ocho horas y remunerado como, por otra parte todo el mundo debería tener, o si se refiere a todas las mujeres, incluyendo en el paquete a las que por circunstancias de la vida no han tenido acceso al mundo laboral, o porque se han quedado en paro.

El asunto es que haya ya de por sí, un día para celebrar el ser mujer, me rechina bastante. Me viene a la memoria cuando era pequeña y nos daban en el colegio una hucha para recolectar dinero para “los negritos”, o “los chinitos” que fíjate ahora los chinitos, que se nos están merendando. Y se me viene a la memoria, porque cuando llegaba a casa con la hucha, y les decía a mis padres para convencerles de que echaran dinero, que decía la monja que había que tener “caridad cristiana” mi padre, metiendo una moneda resignadamente, decía: “donde hay justicia, no hace falta caridad” pues aquí con el tema de la mujer ocurre tres cuartos de lo mismo.

Qué necesidad hay de celebrar el día de la mujer, ¿es que somos acaso seres diferentes del resto, como los negritos aquellos, o los chinitos? Es como si necesitásemos una protección especial por ser mujeres. Si la tan cacareada igualdad de sexos existiese realmente, no se celebraría el día de la mujer, en todo caso sería el día del ser humano.

Y ya no quiero pensar en las connotaciones de la mujer “trabajadora” ¿qué pasa, que si no trabajan fuera de casa ya no son trabajadoras?

Pero claro, seguimos ante la desigualdad, porque las mujeres han trabajado siempre. Se han ocupado de atender a todos los miembros de la familia, de darles de comer y de cuidarlos, ayudándolos y prestándoles apoyo en todo, pero esto como lo han venido haciendo desde que el mundo es mundo, se da por supuesto que es lo que tienen que hacer, hasta el punto de que si alguna no lo hace porque no le da la real gana, se le acusa subliminalmente y a veces hasta directamente de desnaturalizada.

Esto todo aunque parezcan cosas del pasado, puedo asegurar que no lo son. Ha cambiado el mundo muchísimo. El ser humano ha ¿evolucionado? Y sin embargo seguimos como al principio, ¡Qué digo como al principio, peor! Sí, mucho peor. Porque ahora una mujer moderna, independiente y realizada que se precie, tiene un trabajo remunerado, pero además sigue ocupándose de la casa, del marido, de los padres, y… de absolutamente todo. Y les es muy difícil alcanzar puestos de responsabilidad en las empresas, porque ellas siempre tendrán que pedir horas para llevar el niño al pediatra o atender a su padre que va en silla de ruedas… etc.

Después de esta reflexión que tranquilamente me daría para escribir un libro, ya se puede entender el porqué de dedicar un día a la mujer y no al ser humano. “donde hay justicia no hace falta caridad”

 

Opiniones sobre “El amor siempre llama dos veces”

Esto me han mandado por privado, con lo que me gusta a mi que pongáis vuestra opinión en público, aquí, o mejor aún en amazon, y resulta que queréis quedar en el anonimato. Pero yo no me resigno a dejar sin publicar esta fantástica opinión digna de cualquier blog de reseñas que se precie. Muchísimas gracias por tus palabras María, me han emocionado muchísimo.

“Me voy a atrever a hacer una breve reseña de tu libro Mencía, aunque para mí no es fácil porque no me dedico a esto y nunca he hecho ninguna. Pero bueno supongo que se trata de comentar la historia que cuentas en “El amor siempre llama dos veces” la historia de Uxìa y Manuel.
Me gustaría ser lo mas objetiva posible, pero me ha gustado tanto que no sé si seré capaz de serlo.
Lo primero que diré es que hay un cambio bastante considerable con respecto a tus novelas anteriores. Es totalmente diferente incluso en la forma de contarla.
No es de extrañar que los personajes no sean capaces de olvidar una historia de amor que les sucede cuando son aún adolescentes, porque a esa edad todo se vive muy intensamente. Pero reencontrarse 20 años después y retomar la historia como si nada hubiera pasado, sólo puede ocurrir cuando la intensidad de los sentimientos queda gravada a fuego en el alma y en el corazón de los personajes, como ocurre en esta novela.
Los miedos de ambos son lógicos, pero Manuel, ese hombre increíble que cualquier mujer desearía tener a su lado, le deja ver y sentir que el tiempo no ha borrado el gran amor que siente por ella y aunque serían lógicas las dudas e inseguridades después de haber desaparecido de su vida sin apenas dar explicaciones, no hay una sola gota de resentimiento en él.
Los personajes, tanto Uxía como Manuel e incluso los hijos adolescentes de ambos, están muy bien construidos. Pero por razones obvias, me quedo con Manuel.
Me han gustado mucho también las historias que suceden dentro de la historia, y cómo la autora coloca a los personajes ante hechos que realmente ocurrieron y la forma en la que ellos los vivieron.
También me ha gustado el tratamiento que le ha dado a ciertas escenas y hechos realmente escabrosos y duros.
Y por supuesto, no quiero dejar de mencionar el tema erótico. Como ya nos tiene acostumbrados, Mencia no defrauda en este aspecto. Las escenas eróticas están narradas de tal forma que aun sin ser soeces ni ordinarias, no pierden intensidad sexual, sino todo lo contrario, consiguen subir la temperatura del lector muy intensamente.
Es una novela en la que los sentimientos de los personajes están a flor de piel y consiguen transmitirlos al lector en toda su intensidad.
Desde luego es una lectura amena y llena de emociones, que se deja leer fácilmente porque te atrapa desde la primera línea.
La única pega que le pondría es que se me ha hecho muy corta.
Gracias Mencía, espero que sigas escribiendo historias tan maravillosas como esta de Uxía y Manuel. Con ese erotismo tan intenso y sutil que es ya tu seña de identidad.”