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TERMINANDO 2013

portada_vertical_1024Hoy me he quedado mirando la casilla de Facebook, allí dónde te pone todos los días “¿Qué estás pensando?” y se me ha ocurrido hacer un resumen de 2013.
Tengo que decir que a pesar de esta crisis en la que nos han metido esa panda de cuatreros que están gobernando, en mi caso, y por esta vez, no ha sido malo.
A principios de año pensé que ya era hora de decidirme a escribir en serio. Siempre lo hice, lo de escribir digo, en los diferentes blogs que he tenido, o en otros en los que he participado asiduamente y ahora que estaba en paro, y tenía tiempo, era un buen momento para retomar esta afición. Claro que escribir un libro era algo que me imponía mucho respeto.
Me parecía, y me lo sigue pareciendo, realmente difícil escribir trescientas páginas, que tuvieran coherencia y sentido y que a la vez atraparan al lector. Porque leer un libro debería ser, como dijo Saramago, un acto hedonista, algo que resulte agradable, divertido, entretenido… y la verdad, reunir todo esto en un libro no es nada fácil.
Pero finalmente lo hice, escribí mi primer libro, que autopubliqué con la inestimable ayuda de mi marido (mi informático particular). Esta primera publicación “El invierno que nos cambió” que más que venderla, la he reglado mucho, pues era para mí mucho más importante que me conocieran y me leyeran, que vender. Pero escribirla, ha supuesto un cambio total en mi vida. He descubierto que realmente me apasiona escribir, mucho más de lo que pensaba, y ya no he podido parar.
Así que he seguido escribiendo y a finales de Julio envié un nuevo manuscrito a una editorial, y ¡SORPRESA! Han decidido publicarlo, así que empezaré 2014 con un libro mío en las librerías de todo el país.
Todavía no diré nada sobre este libro, no hasta que la editorial dé el pistoletazo de salida.
Pero 2013, no sólo me ha traído esta maravilla para mi vida personal y profesional. Me ha traído también a nivel familiar, otro nuevo miembro. Mi segundo nieto, Mateo, que ha nacido el dos de junio. En el mismo mes que mi libro, va a ser verdad que los niños siempre traen un pan.
De manera que sí, estoy contenta, el balance es positivo. Ahora podría poner los deseos para 2014, pero más que deseos, van a ser mis propósitos. Y el principal es seguir escribiendo, porque me gusta y porque me parece que se ha abierto una puerta, que ya no podré cerrar, por la que van a salir un montón de historias que bullen en mi cabeza.
Espero además, seguir publicando, porque todas esas historias las cuento para entretener, emocionar y hacer feliz a todo aquel que desee leerlas.

LAS DOS VIDAS DE LUCÍA

                                  la foto(1) ASTRID GALLARDO es licenciada en Ciencias Empresariales y Máster Executive MBA en el Instituto de Empresa. Su dilatada carrera profesional se ha desarrollado en el área financiera de empresas de diferentes sectores. Su dedicación laboral no ha conseguido apartarla de su auténtica vocación, la escritura. Las dos vidas de Lucía es su primer título publicado. y aunque sigue inmersa en nuevos proyectos literarios, trabaja en el mundo de la comunicación y organización de eventos.

                                               SINOPSIS:
la foto La vida de Lucía está a punto de dar un giro de 180º. Una gran abogada que ha renunciado a su carrera y a un gran amor por su familia.
La pasión y el deseo han desaparecido de su matrimonio pero Lucía se dice a sí misma que eso es normal, que le pasa a todas las mujeres de su edad. Lo que ella no sabe es que el destino y su gran voluntad le tienen reservadas grandes sorpresas.

MI OPINIÓN:
Empezaré por esa dedicatoria a sus hijas, porque en ella ya se aprecia lo importante que es la familia y sobre todo los hijos para esta mujer, Astrid Gallardo, al igual que lo es para su protagonista Lucía.
He de decir que me ha gustado muchísimo. Me ha enganchado desde el principio. Es un libro de mucho amor, también de desamor. Pero sobre todo es una historia de supervivencia y de superación. No sólo por parte de la protagonista, si no también de personajes secundarios como Paula, que con una enfermedad terminal (ELA) no pierde el optimismo y no duda en ayudar siempre, O Alberto, ese gran hombre, preocupado, cariñoso, paciente, lleno de amor, que lo deja todo para cuidar de su
mujer hasta el final. Pero que también es capaz de superarse a si mismo para seguir viviendo, o volver a empezar si se hace necesario. No debo desvelar nada, pero no quiero dejar de decir lo importantes que resultan cada uno de los personajes.
También deja vislumbrar lo que significa verdaderamente la amistad, que puede surgir en cualquier momento de la vida y en dónde menos se piensa. Pero lo mejor de todo es esa gran mujer Lucía, que lo da todo por su familia. Sacrifica su vida profesional por su mediocre marido, cuando en realidad debería haber sido él el que se sacrificase por ella, pues ella es la valiosa tanto profesional como familiarmente, pero como tantas veces ocurre, ella es esa gran mujer que todo hombre tiene detrás para poder ser grande, aunque no se lo merezca.
Después de leer el libro, le he dicho a Astrid que me gustaría ser como Lucía, y lo sigo pensando. He aprendido mucho de Lucía.
Gracias Astrid, por regalarnos este personaje maravilloso.