8 de Marzo, día internacional de la mujer

 

imagesQué pena que haya que celebrar un día para la mujer. Algunos aún inciden más en el asunto denominándolo “El día de la mujer trabajadora” Esto no sé muy bien como tomármelo, no sé si quiere decir que es el día de las mujeres que trabajan fuera de su casa, es decir de aquellas que tienen un trabajo de ocho horas y remunerado como, por otra parte todo el mundo debería tener, o si se refiere a todas las mujeres, incluyendo en el paquete a las que por circunstancias de la vida no han tenido acceso al mundo laboral, o porque se han quedado en paro.

El asunto es que haya ya de por sí, un día para celebrar el ser mujer, me rechina bastante. Me viene a la memoria cuando era pequeña y nos daban en el colegio una hucha para recolectar dinero para “los negritos”, o “los chinitos” que fíjate ahora los chinitos, que se nos están merendando. Y se me viene a la memoria, porque cuando llegaba a casa con la hucha, y les decía a mis padres para convencerles de que echaran dinero, que decía la monja que había que tener “caridad cristiana” mi padre, metiendo una moneda resignadamente, decía: “donde hay justicia, no hace falta caridad” pues aquí con el tema de la mujer ocurre tres cuartos de lo mismo.

Qué necesidad hay de celebrar el día de la mujer, ¿es que somos acaso seres diferentes del resto, como los negritos aquellos, o los chinitos? Es como si necesitásemos una protección especial por ser mujeres. Si la tan cacareada igualdad de sexos existiese realmente, no se celebraría el día de la mujer, en todo caso sería el día del ser humano.

Y ya no quiero pensar en las connotaciones de la mujer “trabajadora” ¿qué pasa, que si no trabajan fuera de casa ya no son trabajadoras?

Pero claro, seguimos ante la desigualdad, porque las mujeres han trabajado siempre. Se han ocupado de atender a todos los miembros de la familia, de darles de comer y de cuidarlos, ayudándolos y prestándoles apoyo en todo, pero esto como lo han venido haciendo desde que el mundo es mundo, se da por supuesto que es lo que tienen que hacer, hasta el punto de que si alguna no lo hace porque no le da la real gana, se le acusa subliminalmente y a veces hasta directamente de desnaturalizada.

Esto todo aunque parezcan cosas del pasado, puedo asegurar que no lo son. Ha cambiado el mundo muchísimo. El ser humano ha ¿evolucionado? Y sin embargo seguimos como al principio, ¡Qué digo como al principio, peor! Sí, mucho peor. Porque ahora una mujer moderna, independiente y realizada que se precie, tiene un trabajo remunerado, pero además sigue ocupándose de la casa, del marido, de los padres, y… de absolutamente todo. Y les es muy difícil alcanzar puestos de responsabilidad en las empresas, porque ellas siempre tendrán que pedir horas para llevar el niño al pediatra o atender a su padre que va en silla de ruedas… etc.

Después de esta reflexión que tranquilamente me daría para escribir un libro, ya se puede entender el porqué de dedicar un día a la mujer y no al ser humano. “donde hay justicia no hace falta caridad”