“Día de Reyes”
En un viaje que hice a Italia visité la ciudad de Ravena, famosa por sus mosaicos. Allí está el famoso mosaico de San Apollinaire Nuovo en el que aparecen por primera vez los nombres actuales de los tres reyes magos, Melchor, Gaspar y Baltasar. Se trata de un mosaico del siglo VI en el que se distingue a los tres magos ataviados al modo persa con sus nombres encima y representando distintas edades. Pero todavía tendrían que pasar mucho tiempo, hasta el siglo XV, nueve siglos nada menos… hasta que el rey Baltasar aparezca con la tez negra y los tres reyes, además de representar las edades, representen las tres razas de la Edad Media; Melchor encarnará a los europeos, Gaspar a los asiáticos y Baltasar a los africanos.
En España, la tradición de convertir la noche de Reyes en una fiesta, con regalos para los niños, no empezó hasta el siglo XIX, imitando lo que se hacía en otros países el día de Navidad en homenaje al santo oriental San Nicolás. Y fue en 1866 cuando se celebró la primera cabalgata de reyes en Alcoy, tradición que se extendió al resto del país y posteriormente a otros países, especialmente a países de cultura hispana.
Es curioso que la única fuente bíblica que menciona a unos magos, sin especificar ni sus nombres, ni el número, ni el título de reyes, Es el evangelio de Mateo en el Nuevo testamento. Esta es la parte en la que cuenta como tras seguir una estrella, buscan al «rey de los judíos que ha nacido» en Jerusalén, guiándoles dicha estrella hasta Jesús nacido en Belén, y al que llevan como ofrendas, oro incienso y mirra.
Hoy en día relacionamos la palabra mago con la magia, pero no se entendería que la biblia hablara de magia, y es que el termino “mago” hacía referencia a Hombre de ciencia.
Por otra parte, después de saber esto, me he preguntado ¿Por qué unos “hombres de ciencia” iban en busca de un niño recién nacido para adorarlo? Ahí la iglesia como siempre, ha sido muy sibilina; si tres científicos siguiendo una estrella llegaron a Belén, para adorar a un niño recién nacido y de madre virgen impoluta, ¿Cómo las demás gentes no iban a adorar a ese dios que acababa de nacer? Y, de aquellos barros, estos lodos…
Pero yo que no creo en dioses, ni ídolos de ningún tipo, sin embargo, sí creo en la magia. En la magia del amor, de la honestidad y de toda la buena gente que trabaja muy duro cada día y hace de Rey Mago para crear una ilusión en la vida de los suyos. Esa ilusión la he vivido en mi casa desde pequeña y sigo manteniéndola viva, porque creo firmemente que las ilusiones alimentan el alma, y alimentar el alma es tan necesario como el pan de cada día.
Así que en mi carta he pedido como siempre, salud para los de mi casa, ilusión para seguir viviendo, y mucho amor… Felices Reyes!!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*