“El desamor es el causante…”

verona-balcony-300x235Recuerdo perfectamente aquel viaje a Italia. Soñamos muchas veces con hacerlo juntos. Tú querías ir a Venecia, por supuesto. A mí no me importaba, yo iría a dónde tú quisieras. Por ti, iría al fin del mundo… ¡No! Esto es inexacto, la auténtica verdad es que iría hasta el fin del mundo, pero contigo. Y si tú querías Venecia, allí sería.
Planificaste el viaje a tu antojo. Lo dejé todo en tus manos, sabía que lo harías bien. A tú gusto, pero perfecto. Y yo ya me había acomodado a tus gustos, a tus maneras… a lo tuyo.
Decidiste que ir en coche sería estupendo, que así podríamos disfrutar tanto del viaje en sí, como del destino. Estuve de acuerdo, como siempre tenías razón. No teníamos prisa.
Fueron las mejores vacaciones de mi vida. El mejor viaje de mi vida, y había viajado bastante, tú lo sabes. Pero recorrer contigo el sur de Francia, la hermosa costa azul, parándonos en dónde nos apetecía…  fue un sueño hecho realidad.
Programaste también visitar Verona, preciosa ciudad impregnada de romanticismo. Paseamos por sus calles, y nos paramos a comer en un restaurante situado en la casa de “Romeo” ¿Te lo puedes creer? ¡La casa de Romeo! y por supuesto visitamos la casa de Julieta, hasta nos hicimos una foto en el balcón. Al parecer, esto era lo más visitado de la ciudad. Pudimos escuchar como un guía contaba a un grupo de visitantes, que miles de enamorados escriben cartas a Julieta cada día, “¡Vaya tontería!” pensé. Pero son tantas las que reciben, que crearon una asociación totalmente altruista, dedicada a contestar todas las cartas. En aquel momento me pareció ridículo ¿Por qué alguien podría escribir una carta a un personaje de ficción que, de todos modos,  aunque fuese real, llevaba varios siglos muerto? ¿Qué podría llevar a una persona, a escribir una carta dirigida a la dulce Julieta de la imaginación de Shakespeare? Ahora lo sé, y hasta puedo entenderlo; el desamor. De este estado de absoluta desesperación, han salido posiblemente, los más bellos poemas de amor de la historia. Cualquier ejemplo valdría, me viene a la mente “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” de Neruda.
“…El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado…”
Y qué decir del poema veinte “…Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo, sentir que la he perdido…”
Es maravilloso, puede uno recrearse en el dolor y la desesperación de la pérdida de ese amor, tal como yo mismo hago casi todos los días desde que te fuiste.
Por eso he llegado a la conclusión de que el desamor, es el causante de todos los males, y el que lleva al ser humano, a cometer locuras increíbles y muchas tonterías, como escribir cartas a una tal Julieta que existió, única y exclusivamente, en la imaginación de Shakespeare. Yo no escribiré a Julieta, te escribiré a tí, porque te sigo queriendo y no me resigno a  tu abandono.

 

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