…Esto ocurre en «Magnolias para Andrea»

«magnolias_1A esas horas, ya no había mucho tráfico por el centro de Madrid. Ella se apretaba a él y lo abrazaba por la cintura y a Pablo eso le daban ganas de seguir en moto hasta el infinito. Pero recordó que la cena les estaba esperando, así que tomaron rumbo a casa, guardaron la moto y se dirigieron hacia el ascensor. Iban en silencio. Ella estaba un poco abrumada por las sensaciones que empezaban a surgir en su interior y él pensaba cómo hacer para que la situación no se le fuera de las manos. No quería presionarla, pero tampoco quería que ella pensara que le era indiferente.»